De asalariado a emprendedor
En Pymes y Autónomos descubro un blog muy interesante, sobre un asalariado que se pasa al bando de los empresarios, Jaime Estévez, que sin duda seguiré de cerca. Es el camino que estoy siguiendo, poco a poco, en los escasísimos ratos libres que me permite mi trabajo de asalariado.

En su blog, Jaime cuenta el día a día durante esa dura transición de asalariado a emprendedor, y comenta algunos síntomas que siente un emprendedor justo antes de llegar a serlo:
- Ya no te despiertas antes de que suene el despertador. De hecho, apuras los últimos minutos en la cama cada mañana.
- Escribes con más ilusión en tu blog que en las publicaciones corporativas.
- Las tarjetas de visita comienzan a acumular polvo en tus cajones. En las reuniones sociales respondes a la tarjeta que te dan con “ya te mandaré un mail para seguir en contacto”.
- Dejas de intentar convencer a tus superiores para aprovechar las oportunidades de negocio que detectas en el mercado.
- No te sientes motivado para motivar a tus subordinados.
- Las personas a las que admiras en tu empresa cambian de trabajo. Las otras se quedan.
- Te pasa por la cabeza la idea de acomodarte en tu puesto durante los próximos años, vivienda de las rentas de tus éxitos y tu antigüedad en la empresa.
- Has ascendido lo suficiente en tu empresa como para que no te quede más remedio que interiorizar los valores corporativos y, sin embargo, no compartes dichos valores.
- Dejas de sentirte orgulloso de hablar en nombre de tu organización y prefieres hablar en tu propio nombre.
Muchos de esos síntomas los llevo padeciendo desde hace varias empresas donde he trabajado, otros nunca los he tenido, pero sospecho que pronto los tendré.
Y es que además yo añadiría algunos síntomas más:
- No te imaginas con 40 años programando en una sala junto con otros 10 chavales de 25 años.
- Empiezas a ser consciente de que tú harías un trabajo mucho mejor si tus superiores te lo permitieran.
- Te sientes profesionalmente atascado y sin salida. Ya no aprendes tanto como antes, y es raro el día en el que descubres algo nuevo.
- Haces tu trabajo de memoria casi sin pensar en 15 minutos, mientras el resto de la plantilla tarda una jornada completa en hacer lo mismo.
Ser autónomo es duro, pero mucho más duro es tener todos esos síntomas.
¿Tienes alguno de estos síntomas? ¿Piensas en pasarte al lado oscuro, o tu vida de asalariado te da todo lo que necesitas?

Yo añadiría más cosas como cuando coincides con alguien de más edad que tú y que hace el mismo trabajo que haces tú. Entonces te entra una duda: Y si he tocado techo? Y si no fuese posible ascender más profesionalmente?
Esto genera una sensación entre pánico y frustración. Pero lo peor (o mejor) está por venir. Hablas más con esa persona que es un veterano en la profesión y te dice. Atención! Que ha tenido una oportunidad para montar su propia empresa y dijo no. Te confiesa que tuvo miedo de dar ese salto de trabajador a empresario (yo más bien lo llamaría propietario de su trabajo)
Entonces se te encienden todas las alarmas. NO debes dejar pasar tu ocasión. Si consigues los contactos suficientes y puedes crear tu empresa HAY que ECHARLE GUEVOS y dar el salto
Como autónomo, lo que peor se me da es calcular el precio y lo que peor llevo es hacer "todo lo demás", que no sea el trabajo técnico, es decir, hablar con la gestoría, entrevistas a empleados, ir a firmar al notario, ir al banco, perseguir a un cliente para que apruebe el presupuesto (ya rebajado), perseguir a un cliente para que pague el trabajo realizado... LLevo tiempo pensando que necesito vender un producto (cuál será?), por que hasta ahora he hecho servicios, aunque algunos han sido diseños de software, pero que se han llevado bastante energía.
Ahora tengo un contrato por obra en una universidad española, que me permite tener un buen horario (aunque a veces doy mucho más trabajando noches, y desde casa...) lo que me permite por las tardes, hacer cosas sueltas por mi cuenta para otros clientes. Tal vez a final de año vuelva a hacerme autónomo todo el dia, ya que ese contrato por obra, veo difícil que lo amplíen.. y de hecho, casi prefiero que no lo hagan, ya que el dinero y las condiciones de trabajo no son exactamente lo que deberían ser.